La constante búsqueda
fue ineficaz.
Nunca hubo otro sol,
jamás flores más
amarillas.
fue ineficaz.
Nunca hubo otro sol,
jamás flores más
amarillas.
Solo camino llovido.
Tras de sí,
unas pocas palabras
redimidas,
hermoseadas por la memoria.
Y unos pequeños
guantes rojizos,
delicados,
exhaustos,
cicatrizados de tinta
A Inma
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.