Descubro, precipitado, febril,
Los márgenes imperecederos de tu cuerpo
Desierto
Cobrizo
Abrasador
Inmaculado
El calor húmedo de tu piel principia
Nuestro amor armónico y convulso
Doliente y sosegado
Urgente
Eterno
Después, una silenciosa simultaneidad
Renovadora
Mi recompensa:
La infinita piedad de tu mirada
El casi imperceptible temblor de la carne
El lento descanso de la espalda
La dulce certeza de tus manos
Tu ofrenda:
El doloroso fulgor de esa luz protectora
Que interiormente me cicatriza
El desenlace fragmentado es el comienzo
De nuestra indivisibilidad
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.